Los detalles del cuadro
Predominan el blanco, el beige y algunos grises suaves. Cerca del centro hay una pequeña mancha ocre. A la derecha aparecen muchos puntos oscuros y, a la izquierda, varias líneas finas que van de arriba abajo.
Es un cuadro bastante claro. Para encontrar sus diferencias hay que mirar los detalles: dónde se acumulan los puntos, por dónde pasan las líneas o qué partes del blanco tienen más relieve. La pequeña mancha ocre ayuda a localizar el centro entre colores que, a primera vista, se parecen bastante.