Los detalles del cuadro
Una vertical naranja recorre la izquierda y se encuentra con una banda horizontal en la zona inferior. Ese cruce enlaza las columnas azules del centro y la derecha y organiza el recorrido de la mirada. Los tonos tierra añaden apoyos y pausas entre los colores más intensos.
Las pequeñas líneas y formas inscritas hacen que cada encuentro tenga un carácter distinto. Desde esta lectura, el cruce puede entenderse como un lugar de relación: las presencias conservan su dirección mientras reciben la huella de aquello que las atraviesa.