Una lectura de la obra
La parte superior se organiza alrededor de una forma circular inclinada, con pequeños trazos interiores y dos marcas encima. El centro reúne líneas rectas y cruces que contrastan con una curva baja hacia la derecha. La firma se mantiene en el margen izquierdo y la pincelada coral acompaña la base sin tocar el cuerpo principal.
La alternancia de curvas y ángulos produce una postura difícil de fijar. Puede parecer un paso, una espera o un movimiento a punto de comenzar. En compañía de otros dibujos, esa ambigüedad permite imaginar relaciones entre personajes sin imponer una historia concreta.