Una lectura de la obra
Una banda terrosa horizontal separa el campo superior blanco y ocre de una zona inferior densa, recorrida por una red clara de grietas.
La división horizontal permite leer la superficie como una sucesión de estratos. Arriba predominan planos abiertos; debajo, las grietas multiplican los recorridos de la mirada. Esa diferencia sostiene el título: la fractura separa zonas y, al mismo tiempo, hace visible su encuentro. Las incisiones atraviesan el conjunto y conservan una continuidad entre ambos ámbitos.