Una lectura de la obra
Contraste entre la acumulación oscura de la izquierda y el campo claro de la derecha. Los trazos diagonales cruzan el límite y conectan ambos ámbitos.
El contraste entre los dos lados concentra la atención en la zona donde se encuentran. Las diagonales introducen recorridos que deshacen una separación demasiado firme. La idea de ceder nace de esa relación: una masa pierde continuidad y deja aparecer otro espacio. Los tonos intermedios enlazan los extremos y hacen que el cambio ocurra por grados.