G.M. Lianes
Obra 'La Memoria Desenterrada' de G. M. Lianes
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La Memoria Desenterrada: Arqueología del Silencio y la Materia

Obra 'La Memoria Desenterrada' de G. M. Lianes - Esta obra es un fragmento de muro y de tiempo. En sus 70 x 100 centímetros se despliega una geología

¿Qué historias guardan las grietas de lo que fuimos? "La Memoria Desenterrada" es un fragmento de muro y de tiempo. En este papel de 70x100 cm, los sedimentos de sienas, tierras y carbones se acumulan como los días, creando una geología íntima de la materia que resiste, respira y calla.

Esta pieza no busca representar el mundo, sino ofrecer una superficie viva donde el tiempo se detiene y se desgasta. A través de lavados de agua que imitan la erosión y de profundas incisiones matéricas, excavo el soporte para abrir un pasaje de luz blanca en medio de la densidad. Es un umbral táctil y suspendido que invita a mirar hacia adentro, donde el cansancio acumulado de la corteza terrosa se reconcilia con un silencio luminoso.

Es el caos germinal del que nace el impulso creador. Es, en esencia, el tránsito sereno de la incertidumbre hacia la claridad.

/ G. M. Lianes

1. La Esencia del Umbral: El Diálogo Cromático

Con un formato de 70x100 cm, la obra exige una inmersión corporal. La tensión visual se construye en los bordes cargados de tierras oscuras y sienas, que ejercen una presión sutil sobre el centro luminoso. Este contraste genera una respiración cromática propia: un latido latente entre la densidad indómita del pigmento natural y el silencio ingrávido del blanco central.

Perspectiva de la obra 'La Memoria Desenterrada' expuesta en una galería minimalista nórdica
Perspectiva de Galería

2. El Gesto y el Caos: La Fuerza del Pigmento

El proceso creativo nace de una confrontación física con la materia húmeda y densa. Con espátulas anchas guío los ritmos primigenios de los pigmentos de óxidos y carbón, permitiendo que la pureza mineral brote directamente del papel.

El agua no interviene como disolvente, sino como un agente erosionador activo. Al verterla libremente sobre el pigmento denso, desgasta la superficie y genere veladuras transparentes. Es un fluir orgánico que imita el paso lento del agua de lluvia sobre la piedra, desvelando capas inferiores de sienas y suavizando los contornos del relieve.

Detalle de relieve e impasto de 'La Memoria Desenterrada' en una exposición de arte de estilo nórdico
Detalle de Exposición

3. Incisiones y Arqueología: Cicatrices en el Soporte

Cuando la materia empieza a secar pero retiene cierta plasticidad, actúo sobre ella con un punzón y espátulas metálicas. Las incisiones profundas y rascados cruzados funcionan como grafías primitivas, huellas físicas de mi mano sobre el papel. Estas marcas no decoran; son cicatrices necesarias que fracturan el plano oscuro para revelar la claridad latente bajo la piel de la pintura. Una arqueología personal excavada en el cuadro.

Conclusión: El Diálogo del Azar y la Permanencia

"La memoria desenterrada" es una entrega absoluta al diálogo entre el azar y la permanencia. Al final, pintar es un acto de honestidad brutal; una resistencia silenciosa que nos recuerda nuestra propia impermanencia frente al devenir del tiempo.

Nota del Curador: "Con una madurez compositiva notable, G. M. Lianes logra que la violencia del rascado y la sutileza de la aguada convivan en una armonía tensa y magnética. Esta pieza no se contempla, se habita; es un testimonio vivo del expresionismo matérico actual que sitúa al espectador ante el espejo de la introspección y el descubrimiento."

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