Nebulosa Táctica: La Estética de lo Liminal
"Nebulosa Táctica" En los límites de este pequeño formato se despliega un territorio de absoluto silencio y honestidad. He renunciado deliberadamente al color para dejar que la materia hable por sí misma, reduciendo mi lenguaje al blanco, al negro y a la presencia desnuda del cartón Kraft. En este cartulina kraft de 30cm x 30cm, Cada golpe de espátula levanta una costra física que convive con una profunda incisión circular, un torbellino central que nos arrastra hacia el interior de un conflicto callado.
Cuando me enfrento a este soporte de formato íntimo, mi intención no es rellenar un espacio en blanco, sino dialogar con el vacío y aprender a habitarlo. Esta pieza nace de un impulso de despojo absoluto, de una necesidad casi física de silenciar el ruido del mundo para quedarme únicamente con lo ancestral o esencial. Para mí, el azar nunca ha sido un error o un accidente incontrolado, sino el único territorio de honestidad pura que nos queda en la creación; por eso permito que la mancha ocurra libremente y que el imprevisto dicte el primer latido de la obra.
A través de estas suturas y falsas grapas, mis manos intentan dar orden al caos y reparar de forma simbólica las grietas de la existencia. Esta pieza nace de un impulso de despojo absoluto, de una necesidad casi física de silenciar el ruido del mundo para quedarme únicamente con lo ancestral o esencial.
/ G. M. Lianes
1. Lo que interpela: El Concepto y el Azar
Sin embargo, el verdadero sentido de mi trabajo surge justo después, con el acto de la sutura. Unir lo que se ha roto, aceptar la presencia de la herida en el soporte y en mi propia piel, y coser el tiempo con trazos físicos son gestos que buscan sostener lo que amenaza con desprenderse. En este lienzo se despliega un diálogo silencioso pero rotundo entre nuestra inevitable vulnerabilidad y la fuerza con la que nos reconstruimos.
2. Materia, Proceso y Técnica: El Relieve Pictórico
Para mí, la pintura es un cuerpo vivo dotado de peso, volumen y memoria táctil. En esta obra de 30 x 30 cm, la superficie se convierte en un campo de tensión donde el relieve y las texturas narran su propia historia. No utilizo la espátula de manera pasiva; la hundo con fuerza para morder, arrastrar y acumular la materia, modelando cordilleras de blanco y negro que contrastan dramáticamente con zonas de una calma plana y casi absoluta.
3. El Grabado y la Costura: Líneas de Resistencia y Reparación
En este proceso, la cartulina Kraft no funciona como un simple fondo de apoyo, sino como la raíz y el suelo de toda la composición. Dejo que el color crudo y terroso del papel respire y se integre activamente, recordándonos nuestra conexión con lo orgánico y lo primigenio. Sobre la densidad de la pintura aún fresca, realizo una incisión circular profunda, un grabado en espiral que actúa como un vórtice o un ojo que concentra toda la energía de la pieza. Finalmente, atravieso el espacio con surcos que simulan grapas y costuras reales, líneas físicas que parecen sujetar la piel del cuadro para evitar que la materia se rompa y se desmorone.
Conclusión: Honestidad y Madurez
A través de estas suturas y falsas grapas, mis manos intentan dar orden al caos y reparar de forma simbólica las grietas de la existencia. Esta pintura no se contempla con distancia intelectual; exige ser recorrida con el tacto del alma. Es, en definitiva, la belleza que nace de lo áspero y la verdad que solo se revela cuando nos atreverse al despojo.