Sobre Mí: El Arte de Ser y Crear
Bienvenido a mi ventana personal. Soy alguien que cree firmemente que la vida no es un camino lineal, sino un lienzo que se expande, se borra y se vuelve a pintar con nuevos colores en cada etapa.
Mi historia es un viaje de regreso a la esencia: un diálogo constante entre la precisión de la tecnología, la calidez de la materia y la profundidad de los vínculos humanos.
Como creador en el ámbito de la abstracción contemporánea, mi trabajo dialoga estrechamente con la tradición del expresionismo matérico y el informalismo español de mediados del siglo XX. En el tratamiento del relieve y la imperfección deliberada del soporte, mi obra explora la sobriedad y la fuerza de la materia inspirándose en el legado de figuras capitales como Antoni Tàpies, Manolo Millares o la lírica del Art Brut, adaptando estos lenguajes a una sensibilidad mediterránea arraigada en la geología y la luz del Parque Natural del Montgó.
Las Raíces: El Juego y la Tribu
Mi fascinación por las artes plásticas no es algo nuevo; es el reencuentro con un viejo amigo. Entre los 8 y los 16 años, tuve la inmensa suerte de pertenecer a un club que fue mi verdadero hogar creativo. Allí, rodeado de arcilla, pinturas y maderas, descubrí que mis manos podían dar forma a lo que mi imaginación dictaba.
Pero mi verdadera escuela de vida fue mi hogar. Formo parte de una familia numerosa de 9 hermanos. Desde pequeños hemos estado muy unidos, y esa red de apoyo ha sido el suelo fértil donde crecí. Hoy, esa "tribu" ha crecido: cada uno ha creado su propio núcleo y ya somos más de 40 miembros. Seguimos disfrutando de encontrarnos en celebraciones -bodas, bautizos, cumpleaños- pero, sobre todo, sigo disfrutando del valor de nuestras conversaciones, esas que alimentan el alma y mantienen viva nuestra historia compartida.
Lo que comenzó como un refugio se convirtió en un vasto océano de color y expresión.
/ Gabriel M. Lianes
La Trayectoria: Bits, Átomos y Tierra
A los 18 años, la vida me llevó por el camino de la lógica y la innovación. Me licencié en Informática y, durante más de cuatro décadas -hasta mis 60 años-, desarrollé mi creatividad en el ámbito de las nuevas tecnologías. Sin embargo, mi lado artesano siempre buscó grietas por donde salir.
Durante todo ese tiempo, la madera, el cuero y el contacto con la naturaleza fueron mis válvulas de escape. Vivir en un entorno tan privilegiado como La Marina Alta, y más concretamente en mi casa situada a las laderas del Montgó, me facilitó un acercamiento mucho más profundo a la naturaleza.
Esta ubicación estratégica me ha permitido no solo recorrer las rutas de senderismo de la comarca, sino también alimentar mi curiosidad e investigar para localizar a artesanos, ebanistas, ceramistas y productores ecológicos cercanos. Esta búsqueda de autenticidad se materializó en proyectos ligados a la tierra, como mis experiencias con huertos ecológicos y la producción de aceite bajo mi proyecto Ikobay. Estos procesos, además de permitirme conectar con personas de inquietudes afines, me ayudaron a desconectar del ritmo frenético para reconectar con el tacto, el aroma de lo natural y la calma de lo que crece despacio.
El Reencuentro: Un Océano Deslumbrante
Fue en el 2020, en medio de la pausa obligada de la crisis del COVID, cuando algo dentro de mí hizo clic. Rescaté los pinceles y los recuerdos de mi niñez del fondo del armario. Desde entonces, no he dejado de recrearme artísticamente, explorando nuevas formas de comunicar aquello que las palabras no alcanzan a decir.
Filosofía y Esencia: Mi Puerto Seguro
Paralelamente a mi carrera, mi vida ha sido una búsqueda constante: ¿Quién soy realmente? En este camino, he incorporado la escucha interior y la meditación. Parte fundamental de este equilibrio es mi ritual diario: desde hace más de 28 años, caminar diariamente por la playa de Denia o por el Parque Natural del Montgó es mi forma de estar presente.
Este equilibrio no sería posible sin mi núcleo vital: mi compañera Empar y mis dos hijas, Marina y Diana, quienes son mi motor y mi inspiración diaria. Ellas, junto a la memoria de mis dos magníficos compañeros de cuatro patas, Nano y Tay, que me acompañaron fielmente en cada paseo por la orilla y la montaña durante más de 20 años, forman el paisaje afectivo desde el que creo y respiro.
Este Espacio
Este portfolio es mucho más que una galería de trabajos. Es una ventana abierta a:
- Mis proyectos creativos: tanto los artísticos (pintura, escultura, madera) como los tecnológicos.
- Mis pensamientos: reflexiones sobre la vida, el ser, la humanidad y nuestra conexión con la naturaleza.
- Un espacio compartido: una invitación a pensar cómo podemos avanzar juntos, de la mejor manera posible, hacia un futuro más consciente y humano.
Gracias por asomarte a este rincón de mi mundo. Espero que lo que encuentres aquí te inspire a buscar, también, tu propia esencia.